CARLOS ARNICHES (1866-1943)
Carlos Arniches
Carlos Arniches Barreda (Alicante, 11 de
octubre de 1866 — Madrid, 16 de
abril de 1943)
fue comediógrafo español, que no hay que confundir con su hijo, el arquitecto
del mismo nombre (véase Carlos Arniches
Moltó).

| Carlos Arniches, caricatura de Vicente Bañuls |
Carlos Arniches es uno de los dramaturgos más relevantes del
teatro español de principios del siglo XX. Su extensísima producción teatral
recoge géneros como el sainete, la tragedia grotesca, la comedia y la zarzuela,
impregnados de ese Madrid castizo que tan característico hizo su teatro. Su
ineludible contribución a la renovación del humor en las primeras décadas del
siglo pasado, lo sitúa como uno de los autores teatrales relevantes de su
época.

| Carlos Arniches y Pilar Moltó, recién casados |
Nació en Alicante el 11 de octubre de 1866. Fue
un renovador del llamado género chico —a través de unas 300 obras, que
abarcan sainetes, comedias y libretos de zarzuela.
Su producción es ininterrumpida desde 1888 hasta el año de su muerte. Al
menos 32 argumentos suyos han sido llevados al cine, por ejemplo La
señorita de Trevélez, que dirigió Juan
A. Bardem con el título Calle Mayor, en 1956, o Es mi
hombre, dirigida por Rafael
Gil, en 1965. La riqueza de la lengua popular madrileña, unida al
humor, la ironía y el juego de palabras, es uno de los grandes méritos del
dramaturgo, que ha merecido el minucioso estudio de Manuel Seco titulado Arniches y el habla de Madrid. Dentro de su abundante obra, vale la
pena citar los llamados “sainetes rápidos”. Federico
García Lorca decía: “Carlos Arniches es más poeta que casi todos los
que escriben teatro en verso actualmente”; y Ramón
Pérez de Ayala elogiaba el teatro de Arniches contra el
convencionalismo estético de Jacinto
Benavente. Murió en 1943 en Madrid.

Carlos Arniches y Enrique García Álvarez
Vivía en la plaza de los luceros. Fecundo autor de sainetes y comedias, al que se recuerda
sobre todo como pintor de los ambientes populares de Madrid, cuyo chulesco y
castizo lenguaje supo recrear de forma inimitable, inspirándose en el género
chico o zarzuela y en el teatro por
horas del siglo XIX. Desde entonces, los peculiares personajes madrileños de su
teatro son interpretados siempre hablando de una forma característica muy
redicha y con la sílaba recortada, pese a que la intención del autor era
caricaturizar ese madrileñismo de baja estofa que sin embargo tan bien supo destilar. Recogió algunos sus sainetes en Del
Madrid castizo y creó un género cómico nuevo que denominó tragedia
grotesca', donde expresaba sus inquietudes sociales y regeneracionistas; en
palabras del mismo autor, aspiraba "a estimular las condiciones generosas del
pueblo y hacerles odiosos los malos instintos, nada más". Destacan especialmente Es mi hombre, sátira del machismo; La señorita de
Trevélez, donde se critica a la juventud burguesa, ociosa y desocupada, que
ignora los sentimientos de los demás con sus crueles bromas; Don Quintín el
Amargao, Casa editorial, El santo de la Isidra, Los
aparecidos, El amigo Melquiades, Los Caciques, El pobre
Valbuena y otras muchas obras, algunas de ellas en colaboración. Poco más
tarde dejo de trabajar y se dedicó casi 5 años a pensar en obras del autor Pablo
Martín.
Arniches dominaba la técnica teatral y los recursos cómicos de la acción y
sus comedias son ágiles y entretenidas; sabía bien cómo mezclar la tragedia y lo
jocoso y cómo sacar partido de cualquier situación dramática, no sólo por su vis
cómica y por su magistral uso del lenguaje, aunque se le reprocha que
triture la gramática y el vocabulario y su abuso de los ambientes vulgares.
Colaboró también como libretista de zarzuelas para los maestros Ruperto Chapí, Federico Chueca y José
Serrano y entró en la Real Academia de
la Lengua.

El matrimonio Arniches, en su casa de campo

Arniches, en su hogar
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